¿Qué podemos pensar cuando nos hablan de auras?

El aura es un campo electromagnético que rodea a todos los seres vivos, y es afectada por el estado físico, mental y emocional de cada persona. En ella se refleja las situaciones que experimentamos día tras día, es un halo de luz de colores que fluye del cuerpo. Es un campo de energía y tiene hasta un metro de diámetro y muestra lo que en realidad somos y lo que estamos viviendo. Esto se debe a que está directamente influenciada por lo que pensamos y sentimos.
Si tenemos un estado elevado de conciencia, y estamos relajados, el aura indudablemente estará clara, si en cambio vivimos situaciones difíciles, el aura estará más oscura porque se desequilibra. Al estar formada de energía electromagnética como un imán, tiene magnetismo y es así que cuando estamos con una persona podemos robar su energía o, al contrario, pero trae consecuencias, ya que podemos robar su energía de forma involuntaria y para bien o Simplemente se trabajaría.
Es fácil ver el aura si la persona está en un estado expandido de conciencia o en un estado de gran serenidad. Verá distintos patrones de energías y colores por encima del cuerpo físico de las personas que observe, sobre todo alrededor de la cabeza. Aquellas personas clarividentes ven el aura completa, que presenta el aspecto de un huevo que circunda a la persona es como si una línea hiciese la curvatura de nuestro cuerpo e incluso el color y matices de las energías que bordean los órganos internos del cuerpo, también pueden ver memorias y eventos pasados que continúan teniendo un impacto en el presente del individuo.
¿Qué colores existe en las auras y que significado tienen?

Azul:
es propio de personas honradas, positivas, calmadas, y con gran seguridad en sí mismas, suelen ser muy espirituales y generalmente cuentan con buena salud. No obstante, las auras azules apagados pueden relacionarse con estados de depresión o malhumor.
Violeta:
Es la espiritualidad y el amor incondicional en su máxima expresión. Se trata de seres prácticos, que saben lo que desean lograr en su vida.
Rosa:
Representa a los amantes del arte y lo místico; las personas humanitarias que han alcanzado el equilibrio entre lo material y espiritual. Si se trata de un rosa oscuro, el individuo puede tender a ser inmaduro.
Rojo:
son seres pasionales y afectuosos, con espíritu de liderazgo y ganas de vivir. Se relaciona con personas fuertes, de ego elevado, que desean alcanzar el éxito en el mundo material. Generalmente son impulsivos y egoístas.
Amarillo:
aquellos que tienen este tono predominante en su aura suelen ser creativos, optimistas, de gran sentido del humor y agilidad mental.
Bronce:
Tienen un corazón muy puro y siempre van por la vida con las mejores intenciones. Su inocencia es casi una inocencia infantil y eso a veces les puede traer algún problema ante personas no tan puras como ellos.
Naranja:
Personas consideradas cordiales, solidarios y con muchos deseos de vivir. Si el naranja es apagado, es posible que el individuo sea materialista y egoísta.
Verde:
es el color de la simpatía, la confianza, y la tranquilidad. Está directamente relacionado con dotes para la sanación. Sin embargo, el verde oscuro es sinónimo de celos e inseguridad.
Blanco:
estas personas suelen amar la verdad, la paz, y la espiritualidad. Generalmente, son idealistas.
Índigo:
Es una persona cariñosa y muy comprensiva, son personas muy intuitivas y también muy lógicas. Como contrapartida el individuo con color índigo puede llegar a convertirse en el perfecto manipulador. Este color es de tendencia azul oscuro tipo colon azul rey, y así bajando varios tonos sin perder su opacidad.
Colores oscuros:
Negro, gris y marrón son tonos que reflejan desequilibrios emocionales o dolencias físicas. Personas con estas características suelen estar llenas de ansiedad y angustia, lo cual se traduce en comportamientos superficiales y agobiante. Una persona con malas intenciones, con mal karma, cargará sobre si un aura de colores oscuros, personas con la maldad arraigada a su corazón por algún motivo como la venganza.
Todos los objetos físicos tienen aura, pero como el nivel de conciencia en el resto de las formas de existencia es menos complejo que en el ser humano, solo se observa una capa relativamente fina. Los animales tienen una capa de aura muy fina y descolorida, cuanto más salvaje la criatura menos perceptible su aura.
Los gatos por lo general tienen un aura roja y gris, el perro en cambio azul y marrón. El caballo tiene un aura naranja o rosa. Y en las aves la variedad es mayor quizás porque se desplazan más y atraen de distintas criaturas y entornos. Sobresaliendo entre ellas el cisne quien en su aura irradia todos los colores del arcoíris.
El aura de una persona no es inmutable. Cambia con el tiempo, con nuestra evolución espiritual, y con el medio ambiente.
Hay personas que sin querer manifiestan de una manera anómala es decir contacta la energía de otra persona para así trabajarla sin que está se dé cuenta el mal que le hace, todo por qué manifiesta muy mal o no tiene específico lo que quiere, causando así enfermedad en la otra persona.

Artículo elaborado por: Sebastian Vasquez .
